Cincados


El cincado es el recubrimiento de una pieza de metal con un baño de cinc para protegerla de la oxidación y de la corrosión, mejorando además su aspecto visual. Las partes metálicas se sumergen en un baño de cinc líquido a temperatura de fusión de 900 a 950 grados centígrados, consiguiendo un cincado. El cinc también puede adsorberse si se aplica como polvo y se coloca en un horno adecuado (sheradización). Según sea el tamaño de las piezas se emplean diversos métodos de cincado. Las piezas pequeñas se tratan a granel en tambores rotativos, mientras que para las de mayor tamaño se utiliza el cincado en bastidor, para disminuir el rozamiento en la superficie del material. Después del baño electrolítico se consigue un espesor de recubrimiento.